La caída del cabello tras el parto es muy frecuente y, en la mayoría de los casos, temporal. Este proceso se conoce como efluvio telógeno posparto y se debe, principalmente, a los cambios hormonales que se producen tras el embarazo.
Aunque puede resultar preocupante, lo habitual es que el cabello recupere progresivamente su densidad durante el primer año. Sin embargo, si la caída es muy intensa, continúa durante un periodo prolongado o la densidad sigue disminuyendo, conviene estudiar si existe algún factor subyacente que esté afectando al cabello.
Durante el embarazo, los niveles elevados de estrógenos hacen que un mayor número de cabellos permanezcan durante más tiempo en la fase de crecimiento. Por eso, muchas mujeres notan un cabello más abundante, con mayor volumen y menos caída de lo habitual.
Después del parto, los niveles de estrógenos descienden y una mayor cantidad de cabellos pasa de forma simultánea en la fase telógena o de reposo del ciclo capilar. Unas semanas después, estos cabellos comienzan a desprenderse por lo que se concentra en pocos meses una caída que, en condiciones normales, se habría producido de forma progresiva a lo largo de un periodo más prolongado.
El efluvio telógeno posparto suele hacerse evidente entre 2 y 4 meses después de dar a luz. Es una caída difusa que afecta de forma generalizada al cuero cabelludo de forma que se produce una disminución uniforme de la densidad capilar.
Entre los signos más habituales de la caída del cabello después del parto se encuentran:
Suele durar entre 6 y 8 meses, aunque su intensidad y duración pueden variar de una mujer a otra. Lo habitual es que la caída sea más intensa durante los primeros meses y que disminuya progresivamente a medida que el ciclo capilar recupera su ritmo habitual.
Si tras los 8 meses después del parto la caída continúa siendo intensa, no se observa una recuperación progresiva de la densidad o aparecen zonas con menor cobertura, conviene valorar si existe algún factor adicional que esté influyendo en la caída del cabello.
La lactancia materna no es la causa directa del efluvio telógeno posparto. Este proceso puede aparecer tanto en mujeres que dan el pecho como en aquellas que no lo hacen, ya que el principal desencadenante son los cambios hormonales que se producen después del embarazo.
No obstante, la lactancia coincide con una etapa en la que aumentan las necesidades nutricionales del organismo. Si existe algún déficit nutricional previo o desarrollado durante el embarazo y el posparto, este puede contribuir a la caída del cabello. Del mismo modo, el estrés y la falta de descanso propios de esta etapa pueden influir en el ciclo capilar e intensificar la pérdida capilar.
Por lo general, el ciclo del cabello se normaliza progresivamente, aunque la lactancia continúe. Por eso, dejar de dar el pecho no debe considerarse una solución para frenar la caída.
Aunque el efluvio telógeno posparto es frecuente, no toda caída del cabello después del parto debe atribuirse automáticamente a los cambios hormonales.
Entre los factores que pueden contribuir a una pérdida de densidad persistente, destacan:
Aunque la caída del cabello después del parto suele ser temporal, conviene consultar con un especialista si no muestra una evolución favorable o la densidad no se recupera progresivamente:
Es recomendable solicitar una valoración médica si:
Una valoración especializada permite determinar si se trata de un efluvio telógeno posparto que sigue una evolución esperada o si existe otro factor que pueda estar contribuyendo a la caída. Identificar la causa es especialmente importante cuando pueden coexistir varios factores, ya que no todas las pérdidas de cabello requieren el mismo abordaje.
No existe un único tratamiento para la caída del cabello posparto. El abordaje depende de la causa y de cómo evolucione la pérdida de densidad.
Cuando se trata de un efluvio telógeno posparto aislado, el cabello suele recuperarse progresivamente a medida que el ciclo capilar vuelve a la normalidad. Sin embargo, si existe además un déficit nutricional, una alteración hormonal o cualquier otro factor que pueda estar contribuyendo a la caída, será necesario corregirlo de forma específica.
Por eso, antes de recomendar un tratamiento concreto, es importante determinar qué está provocando la caída y si existe algún elemento adicional que pueda estar dificultando la recuperación.
Cuando una mujer consulta por caída del cabello que persiste después del embarazo, la pregunta determinante no es «¿qué tratamiento puedo hacerme?», sino «¿por qué se me está cayendo el pelo?». No todas las mujeres necesitan el mismo tratamiento ni toda caída persistente después del embarazo tiene por qué deberse únicamente al posparto.
Por eso, en Hospital Capilar hemos desarrollado Tricometabolic, un protocolo de diagnóstico capilar exclusivo dirigido al diagnóstico y abordaje de la alopecia y la caída del cabello en la mujer.
Tricometabolic combina en una misma sesión estudio capilar, tricoscopia, una analítica con 27 biomarcadores y valoración médica. El objetivo es obtener una visión global de la salud capilar y valorar factores adicionales que pueden estar relacionados con la caída para poder diseñar un abordaje terapéutico personalizado y eficaz.
En mujeres que presentan pérdida de densidad después del parto, esta valoración puede ayudar a diferenciar un efluvio telógeno posparto de otras causas o a detectar factores adicionales que requieran atención.
A partir de los resultados, el especialista determina cuál es el plan de tratamiento más adecuado para cada caso. Cuando está indicado realizar un tratamiento capilar, Hospital Capilar dispone de diferentes opciones no quirúrgicas, entre ellas el Plasma Rico en Plaquetas Capilar, que utiliza factores de crecimiento obtenidos de la propia sangre del paciente y los aplica posteriormente en el cuero cabelludo.
Aunque la caída del cabello posparto suele ser un proceso temporal que se resuelve progresivamente, durante esta etapa es importante prestar atención a la alimentación y evitar hábitos que puedan dañar el cabello. Estas son algunas recomendaciones que pueden ayudarte a cuidar tu salud capilar:
Nuestro cabello se ve nutrido gracias a las vitaminas y minerales que nuestra alimentación nos aporta y que llegan al folículo piloso a través de la sangre.
Una dieta sana, rica en frutas y verduras, además de tener beneficios para nuestra salud en general, también los tendrá para la etapa del posparto.
Los suplementos de hierro son muy útiles para prevenir la anemia posparto y para la recuperación en general del cuerpo tras dar a luz.
Consulta a tu médico o matrona para su toma durante al menos el primer mes tras la llegada del bebé.
Durante esta etapa de gran caída del cabello es mejor que prescindamos del uso de secadores y planchas así como de tratamientos agresivos que puedan potenciar todavía más la pérdida de pelo.
Lo habitual es que la caída se haga evidente unos meses después del parto, frecuentemente entre los 2 y 4 meses, y que alcance su mayor intensidad alrededor del cuarto mes. La recuperación es progresiva y muchas mujeres recuperan buena parte de la densidad a los 8 meses.
Si la caída se mantiene durante un periodo prolongado más allá de 8 meses, la densidad continúa disminuyendo, la raya se ensancha o aparecen zonas concretas con menor densidad, es recomendable realizar una valoración médica para determinar la causa.
No siempre se puede evitar, porque el efluvio telógeno está relacionado con los cambios del ciclo capilar después del embarazo. Mantener una alimentación adecuada y consultar cuando la caída sea intensa o prolongada puede ayudar a detectar factores que estén dificultando la recuperación.
No, la lactancia no es la causa directa del efluvio telógeno posparto. La caída está relacionada principalmente con los cambios hormonales posteriores al embarazo, aunque otros factores pueden contribuir.
Es recomendable consultar si la caída es muy intensa, no muestra signos de mejoría, la densidad sigue disminuyendo, aparecen zonas despobladas o existen otros síntomas. No es necesario esperar un año si hay señales que aconsejan una valoración médica.
En Hospital Capilar estudiamos tu caso mediante Tricometabolic, nuestro protocolo específico para el diagnóstico de la caída del cabello en la mujer.