Doctor realizando las incisiones en un injerto capilar

30 de septiembre de 2026

Injerto capilar paso a paso: Así realizamos la intervención

El injerto capilar es una intervención quirúrgica ambulatoria que permite recuperar densidad en las zonas del cuero cabelludo afectadas por la pérdida de cabello. Se realiza con anestesia local y en una única sesión que tiene una duración aproximada de 6 a 8 horas. Una vez finalizada la intervención, el paciente recibe el alta médica y puede regresar a casa el mismo día.

Pero, ¿cómo se realiza un injerto capilar y qué ocurre durante la intervención? Desde la valoración médica inicial hasta el seguimiento posoperatorio, cada fase requiere una planificación precisa. En Hospital Capilar te explicamos cómo es el procedimiento paso a paso y qué debes saber antes y después de la cirugía. 

¿Qué es un injerto capilar y en qué consiste?

El injerto capilar, también conocido como trasplante o microinjerto capilar, consiste en extraer unidades foliculares de la zona donante para implantarlas en las áreas donde se ha producido una pérdida de cabello, conocidas como zona receptora.

Esto es posible gracias a las características de las unidades foliculares de la zona donante, situada principalmente en las áreas lateral y posterior de la cabeza, que tienen una mayor resistencia a la acción de la DHT (dihidrotestosterona), hormona implicada en la miniaturización del cabello en la alopecia androgenética. Al trasplantarlas, estas unidades conservan en gran medida esta resistencia y las características del cabello de la zona de origen, lo que asegura que no se caigan.

En Hospital Capilar, la intervención se realiza mediante la técnica FUE (Follicular Unit Extraction), que permite realizar este proceso extrayendo e implantas las unidades una a una, con lo que conseguimos resultados completamente naturales.

Actualmente, el injerto capilar es el único método disponible que permite recuperar el pelo que dejó de crecer de forma permanente a causa de determinados tipos de alopecia. Sin embargo, el injerto capilar no detiene por sí mismo la evolución de la alopecia androgenética. El cabello nativo que no se trasplanta puede seguir miniaturizándose y cayendo porque la alopecia androgénica es una enfermedad crónica y progresiva.

Por este motivo, el injerto capilar debe formar parte de un abordaje médico integral e individualizado, diseñado por un equipo médico, que incluye tratamientos de mantenimiento destinados a conservar el cabello nativo y controlar la evolución de la alopecia.

Antes de la operación: Diagnóstico y preparación

El primer paso de un injerto capilar no tiene lugar en el quirófano, sino en la consulta médica. Antes de programar la intervención, es necesario realizar un diagnóstico capilar con tricoscopia para evaluar el estado del cuero cabelludo, identificar la causa de la pérdida de cabello, analizar la zona donante y valorar el grado y tipo de alopecia.

A partir de este estudio, el equipo médico determina el abordaje más adecuado para cada caso y si el paciente reúne las condiciones necesarias para someterse a la intervención o si es necesario realizar algún tratamiento previo a la cirugía.

Uno de los aspectos que se valoran antes de realizar un injerto capilar es que la alopecia esté estabilizada y que la zona donante tenga suficiente densidad para extraer las unidades foliculares necesarias. Si la pérdida de cabello continúa avanzando, primero debe tratarse y controlarse antes de plantear la intervención.

Sin embargo, no todos los pacientes son candidatos a un injerto capilar en el momento de la valoración. Cuando la causa de la pérdida de cabello no está identificada, existe una alteración activa del cuero cabelludo o la zona donante no dispone de suficientes unidades foliculares, puede ser necesario tratar primero el problema o posponer la intervención hasta que se den las condiciones adecuadas para realizarla.

Cómo prepararse para la cirugía

Una vez programada la intervención, el paciente recibe las instrucciones preoperatorias del equipo médico. El preoperatorio incluye una analítica, la firma del consentimiento informado y pautas específicas sobre la medicación y determinados hábitos durante los días previos, como la alimentación, el tabaco o el alcohol.

El día de la intervención, es importante seguir las indicaciones proporcionadas por el equipo médico. Entre las recomendaciones más habituales se encuentran:

  • Desayunar siguiendo las indicaciones médicas y evitando el café y el té.
  • Llevar ropa cómoda y una prenda superior que pueda desabrocharse por delante, sin necesidad de sacarla por la cabeza.
  • Acudir con el pelo limpio, utilizando únicamente champú.
  • No suspender ni modificar ninguna medicación por cuenta propia y seguir las indicaciones proporcionadas por el equipo médico.

Cómo se hace un injerto capilar: Fases de la operación paso a paso

Una vez realizado el diagnóstico, cumplido con el preoperatorio de un injerto capilar y programado el injerto capilar, se planifica la intervención y se establecen las diferentes fases del procedimiento:

Fase ¿En qué consiste?
Diseño
Se diseña la línea frontal y las áreas a cubrir
Rasurado
Se rasura todo el cuero cabelludo
Anestesia
Se aplica anestesia local en las zonas que se van a intervenir.
Extracción
Se extraen individualmente las unidades foliculares de la zona donante.
Incisiones
Se realizan las incisiones en la zona receptora siguiendo el diseño establecido
Implantación
Se implantan las unidades foliculares extraídas en las incisiones
Primera cura
Se revisa la zona intervenida y se dan las indicaciones posteriores

El día de la intervención, el paciente llega a la clínica por la mañana y permanece despierto durante la cirugía, ya que el procedimiento se realiza con anestesia local. Durante la intervención se realizan pausas para que pueda descansar y comer. Una vez finalizada, el paciente recibe el alta médica y puede regresar a su domicilio o al hotel el mismo día.

La duración habitual de un injerto capilar es de 6 a 8 horas, aunque puede variar en función del número de unidades foliculares que sea necesario extraer e implantar y de las características de cada caso.

Diseño de la línea frontal y de la zona receptora

El diseño de la línea frontal y de la zona receptora es una fase fundamental del injerto capilar, ya que determina qué áreas se van a tratar y cómo se distribuirán las unidades foliculares.

Tanto la línea frontal como el resto del área receptora se planifican teniendo en cuenta las proporciones y facciones del rostro, la edad, la disponibilidad de la zona donante y las características del cabello.

El diseño se marca directamente sobre el cuero cabelludo y se revisa con el paciente antes de entrar en quirófano, de manera que tanto el paciente como el equipo médico lo aprueben antes de comenzar la intervención.

Además, la planificación debe tener en cuenta la posible evolución futura de la alopecia. Por ello, una línea frontal conservadora permite preservar unidades foliculares de la zona donante para futuras necesidades y mantener una apariencia proporcionada si la pérdida de cabello continúa avanzando. Bajar excesivamente la línea frontal puede consumir unidades foliculares que podrían ser necesarias posteriormente para cubrir otras áreas.

Rasurado de la zona donante

Una vez definido el diseño, se prepara el cabello para que el equipo médico pueda extraer con precisión las unidades foliculares. En un injerto capilar FUE convencional se rasura la cabeza para facilitar la visualización de las unidades foliculares y realizar su extracción individual con mayor precisión.

En determinados casos, como en los injertos capilares con DHI, es posible realizar la intervención sin rapar completamente la cabeza, rasurando únicamente la zona donante. De esta forma, en este tipo de procedimiento, el área receptora no requiere rasurado. La posibilidad de realizar el procedimiento de esta forma depende de la amplitud de la zona receptora y del número de unidades foliculares necesarias.

Aplicación de la anestesia

Una vez preparada la zona, el paciente se cambia con el pijama facilitado por Hospital Capilar y accede al quirófano. Allí, el equipo de enfermería le coloca una vía y realiza la monitorización necesaria para controlar su estado durante la intervención.

A continuación, el equipo médico administra la anestesia en el cuero cabelludo, tanto en la zona donante como en la receptora, según las necesidades de la intervención. El injerto capilar se realiza con anestesia local, sin necesidad de anestesia general. De este modo, el paciente permanece despierto y consciente durante la cirugía.

Esta fase puede resultar especialmente molesta debido a las infiltraciones iniciales. Por ello, en Hospital Capilar ponemos a disposición de nuestros pacientes un servicio exclusivo de preanestesia diseñado para reducir las molestias.

Una vez que la anestesia ha hecho efecto, el equipo médico puede comenzar la extracción de las unidades foliculares y continuar con las siguientes fases del procedimiento.

Fase de extracción de las unidades foliculares

Con la zona donante anestesiada, comienza la extracción de las unidades foliculares mediante la técnica FUE. Como las unidades foliculares extraídas no vuelven a crecer en el mismo punto, es fundamental planificar la extracción de forma estratégica y precisa para mantener una densidad adecuada en la zona donante.

En un injerto capilar medio se pueden extraer alrededor de 3.500 unidades foliculares, aunque la cantidad necesaria varía en función de las características de cada paciente, la zona que se quiera cubrir y la capacidad de la zona donante.

En casos concretos, y siempre tras valorar la capacidad de la zona donante y con la aprobación previa del paciente, puede llegar a extraerse un máximo de 5.500 unidades foliculares. Esta cifra corresponde a situaciones de máxima extracción y no representa una cantidad estándar ni necesaria para todos los pacientes.

Una vez extraídas, las unidades foliculares se clasifican, revisan y separan según sus características antes de proceder a su implantación. Durante este proceso se mantienen en condiciones adecuadas para preservar su integridad hasta el momento de la implantación.

Fase de incisiones en el área receptora

Una vez preparada la zona receptora, el cirujano realiza las incisiones en las áreas donde se implantarán las unidades foliculares, utilizando un bisturí de Zafiro. Estas se realizan siguiendo el diseño previamente establecido y adaptándose a las características de cada zona del cuero cabelludo.

La dirección, el ángulo y la profundidad de cada incisión se determinan siguiendo la dirección natural del cabello existente. Esta planificación es especialmente importante en zonas visibles, como la línea frontal, ya que una orientación adecuada permite que las unidades foliculares implantadas se integren de forma natural con el cabello del paciente.

Injerto de las unidades foliculares

Una vez realizadas las incisiones, comienza la implantación de las unidades foliculares. El equipo médico las distribuye individualmente en las incisiones siguiendo el diseño establecido para cada paciente. El objetivo no es implantar la mayor cantidad posible, sino distribuir las unidades disponibles de forma estratégica en función de las necesidades y características de cada paciente. Además, la distribución tiene en cuenta las características del cabello, las áreas que se van a cubrir y la dirección natural de crecimiento.

Una vez finalizada la implantación, tras aplicar suero para mantener la zona hidratada, se da por finalizada la cirugía de injerto capilar y comienza el posoperatorio.

Después de la operación: Primeras horas y seguimiento

Tras finalizar la cirugía, nuestros especialistas proporcionan al paciente las indicaciones necesarias para el posoperatorio, junto con la medicación pautada. Al tratarse de una intervención ambulatoria, recibe el alta médica y puede regresar a su casa o al hotel.

A partir de este momento comienza el posoperatorio del injerto capilar, durante el que es importante seguir las pautas indicadas por los especialistas para favorecer una correcta recuperación de las zonas donante y receptora. Es habitual que puedan aparecer enrojecimiento, pequeñas costras o inflamación en las zonas intervenidas, cuya intensidad y duración pueden variar entre pacientes.

En Hospital Capilar, el protocolo de seguimiento incluye:

  • A las 24 horas: primera cura y revisión de las zonas intervenidas.
  • A los 10 días: segunda cura y valoración de la evolución inicial.
  • A los 6 meses: revisión del crecimiento y de la evolución del injerto.
  • A los 12 meses: valoración del resultado del trasplante.
  • A los 18 meses: seguimiento adicional en los casos de injerto de coronilla.

¿Interesado en un injerto capilar? ¡Ponte en las mejores manos!

En Hospital Capilar somos expertos en medicina capilar. Disponemos de un equipo médico experimentado en cirugías capilares que resolverá todas tus dudas. ¡El primer diagnóstico es gratuito!

Preguntas frecuentes sobre la operación de injerto capilar

¿Cuánto dura una operación de injerto capilar?

Una operación de injerto capilar dura aproximadamente entre 6 y 8 horas, aunque el tiempo puede variar según el número de unidades foliculares que sea necesario extraer e implantar y las características de cada paciente. Se trata de una cirugía ambulatoria, por lo que el paciente recibe el alta médica el mismo día.

¿Duele el injerto capilar?

El injerto capilar se realiza con anestesia local, por lo que la zona intervenida permanece insensibilizada durante la cirugía. Las principales molestias suelen estar relacionadas con la aplicación inicial de la anestesia. Además, en Hospital Capilar contamos con un protocolo propio de preanestesia destinado a reducir las molestias asociadas a las inyecciones de anestesia.

¿Quién realiza la cirugía de injerto capilar?

La cirugía de injerto capilar debe estar dirigida por un médico cirujano especializado en cirugía capilar, acompañado por el equipo sanitario correspondiente. El diagnóstico, el diseño, la extracción de las unidades foliculares, las incisiones y la implantación forman parte de un procedimiento médico que debe adaptarse a las características y necesidades de cada paciente.

¿Cuántas unidades foliculares se implantan en un injerto?

La cantidad de unidades foliculares depende del grado de pérdida de cabello, la zona que se quiera cubrir y la capacidad de la zona donante. Como referencia, un injerto capilar medio puede rondar las 3.500 unidades foliculares. En casos de máxima extracción, se puede llegar excepcionalmente hasta las 5.500 unidades foliculares, siempre que la valoración médica de la zona donante lo permita.

¿Hay que rapar toda la cabeza?

No necesariamente. En un injerto FUE convencional se suele rasurar la cabeza para facilitar la extracción de las unidades foliculares. En determinados procedimientos, como el DHI, puede ser posible mantener sin rasurar completamente el cabello, aunque la indicación depende de las características de cada paciente y de la viabilidad técnica del procedimiento.

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